lunes, 7 de noviembre de 2011

Sueños.

Puta romántica busca sexo con amor.

lunes, 3 de octubre de 2011

Vetusta y la huida

Al fondo La Marea - Vetusta Morla.
No creo en la fidelidad,si en la lealtad -como la de los perros-.
Al final del día seguimos siendo animales.
Peleas de madrugada bañadas en sudor y palabras duras.
Después de la batalla, los temores salen bajo el sofá en forma de araña.
La habitación bajo un aire pesado.
Algo queda: limones duros en la basura, colillas de cigarro en la tortuga,
Jack Daniels vacío y el espacio donde estuvo mi maleta.

viernes, 15 de julio de 2011

Nick Cave y lo que arrastra

Vamos de vuelta. La última puta rola y nos vamos.
Pensaba que era ninguna, le daba miedo perderse en la mirada de la que es, por eso quizá no se atrevía a nombrarla: nítida y opaca. Y él sigue pensando en ellas.
Te quiero imbécil.

viernes, 18 de junio de 2010

Primera noche nuestra...

-Me veo en el reflejo de tus ojos.
Ámbar, desnuda tarde en tu mirada.
Paseamos entre imágenes poéticas.
Mágico como brillo de luna.
Lánguidos, abandonados del mundo.
Vagabundos de la nada.
Un hombre de cabello largo que canta tras la puerta.
Besuconas que nos miran en el cuarto sueño.
La ropa en el piso y los besos en la cama.
Podría pasar el fin de semana entero en el colchón, con un poco de agua, aire y tu presencia. Sin comida, sólo devorando sueños.

martes, 4 de mayo de 2010

Locura..

Lloré hasta que de mis ojos brotó arena,
de pronto escuché como si algo se rompiera en mi cabeza.
Mis labios dibujaron una sonrisa,
todo terminó.

viernes, 18 de diciembre de 2009

¿Y?

Qué pasa cuando no extrañas (al ritmo de nada), cuando no lloras por volver sino por que no quieres que suceda.
Qué pasa cuando aún no llegas y te sientes desterrado. Cinco meses, no queda nada.

Cagó.

¿Y, qué vergas?

Palabras, tú, yo... un amor y nada más.

lunes, 23 de noviembre de 2009

...de mi sentido exhibicionista del ser... (2da parte)

Sueño Erótico num. II

“Esta noche quiero tomarte de nuevo en mis brazos.
Te extraño.”

Me tomaste del antebrazo y me giraste para quedar de frente.
Nos abrazamos.
"Te quiero", dijiste acercándote a mí.
Nos besamos.
Me acorralaste contra la pared presionando tu sexo contra mi vientre y me susurraste al oído mientras respirabas en mi cuello:
“Quiero acariciarte y besarte toda la noche.
Hoy tienes el aroma del otoño impregnado entre las piernas.
Hueles a quinceañera virgen.
Déjame hacerte el amor bajo la luz de la luna.”
Sudé de excitación y de por fin entender lo persuasivo que puedes llegar a ser.
Acariciaste mi rostro, besaste mi nariz y me dejaste ir.